lunes, junio 22, 2009

Maruja

Soy el mismo que camina
veintidós años después.
La calle es otra y la misma
bajo mis pies.

Tus besos, siempre distintos,
me dan vuelta de revés.
Vos sos la misma y sos otra,
cada vez.

jueves, junio 04, 2009

Mi verdadera naturaleza

La otra tarde, volviendo del supermercado, pasé por frente al edificio de la Intendencia de Montevideo. Este edificio tiene una gran explanada que ocupa toda la cuadra. Esta explanada es un lugar especialmente elegido para actividades reivindicatorias o de propaganda de todo tipo de grupos, ya que además de ser amplia, está en un punto muy concurrido de la ciudad.
Desde hace varios días, una parte de ella está removida por algún tipo de arreglo o mejora que desconozco y se encuentra cercada con vallas, con un pequeño pasadizo para los peatones.
Por ese motivo, todos los que circulamos por la misma debemos pasar en apretada fila en ese tramo de la acera.
Ocurre que esa tarde en cuestión, un grupo de chicos y chicas, que seguramente estaban en algún tipo de manifestación o propaganda minutos antes, transitaban antes de mí, con sus pancartas y bártulos, por ese corredor.
De pronto, la chica que va adelante de mí interrumpe su andar, se corre hacia un lado, levanta una mano abierta en gesto de alto y al mismo tiempo que con la otra señala un punto en la vereda, me grita:
- ¡Cuidado! ¡Un grillo! ¡No lo mates!
- Quedate tranquila, le digo con una sonrisa, y ladeo el cuerpo para pasar a su lado, ya que la posición en la que ella estaba actuaba de barrera natural a todo humano que intentase acercarse al insecto.
Mientras volvía para mi casa, pensaba que la chica había podido descubrir, casi instantáneamente, mi verdadera naturaleza: soy un grillicida.

miércoles, abril 08, 2009

Secreto

Esas cosas
que te digo al oído
solo a vos.

miércoles, marzo 11, 2009

Correo electrónico

[...]
"Ts´ui Pen creía en infinitas series de tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos. Esa trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran, abarca todas las posibilidades.
No existimos en la mayoría de esos tiempos; en algunos, existe usted y no yo; en otros, yo, no usted; en otros, los dos. En éste, que un favorable azar me depara, usted ha llegado a mi casa; en otro, usted, al atravesar el jardín, me ha encontrado muerto; en otro, yo digo estas mismas palabras, pero soy un error, un fantasma".

El Jardín De Los Senderos Que Se Bifurcan, JLB


Obvio que el maestro B. lo dice de una manera infinitamente más elegante que yo.
La manera en que yo lo hago es decir que el tiempo no es continuo,
sino discontinuo, al igual que la materia y la energía.
En este sentido, digo que el tiempo está compuesto por "quantums" o instantes.
Lo que a nosotros nos parece un transcurrir, en realidad es el paso de
nuestra consciencia de un instante a otro. Cada uno de estos
instantes está en un espacio propio, independiente de los otros.
Y en cada uno de esos instantes, las cosas que existen, como nuestro cuerpo, son independientes de sus equivalentes en otros instantes contiguos.
De esta manera existen otros espacios por lo que nuestra consciencia
no ha pasado, pero pudo haberlo hecho. Así, nosotros no somos
solamente lo que fuimos o seremos, sino todo lo que pudimos haber sido y todo lo podríamos llegar a ser, desde la cuna a la tumba.

martes, febrero 17, 2009

Verano

Playa desierta.
Se apodera del cielo
la luna llena.

viernes, febrero 13, 2009

Complicidad

En esta mesa
sólo yo sé que quiere
tu pie derecho.

miércoles, febrero 04, 2009

Placeres sensuales

A lo ancho de la tarde
el verde ronquido del mar.

Imperceptible el lí­mite
entre tu piel y la arena.

Y desafiando al sol implacable,
esta cerveza;
groseramente helada.